VIERNES, 4 de abril 2025.- La pequeña Martina Cárdenas Cejas, de 9 años de edad, se encuentra internada en Chile desde el 6 de marzo debido a un grave cuadro de Síndrome Urémico Hemolítico que derivó en una insuficiencia renal aguda, requiriendo hemodiálisis. Su familia, residente de Río Grande, emprendió un viaje a Chiloé con la intención de disfrutar unas vacaciones junto a la familia paterna. Sin embargo, el destino les tenía preparado otro escenario.
Apenas 48 horas después de su llegada, el tío abuelo de Martina falleció, transformando las vacaciones en un viaje de acompañamiento y duelo. Días antes de regresar a Tierra del Fuego, la salud de la niña se complicó y debió ser hospitalizada en Castro (Chiloé). La gravedad del caso llevó a su traslado al Hospital El Carmen, en la comuna de Maipú, Santiago de Chile, donde recibe tratamiento bajo la red de salud chilena y amparada por el tratado binacional entre ambos países.
Si bien Martina se encuentra estable y su evolución es favorable, su estado de salud aún es delicado. La urgencia radica en que su tratamiento debe continuar en Buenos Aires, ya que en Río Grande no existen especialistas para su caso. Sin embargo, la familia se enfrenta a una dolorosa incertidumbre: la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades para su traslado sanitario.
«Ya no sabemos qué puerta más tocar, a quién más escribir ni qué teléfono marcar. El único contacto firme que tenemos es el cónsul argentino en Santiago de Chile, quien asegura estar haciendo lo posible, pero nos informan que no poseen los fondos para cubrir la repatriación sanitaria», relata Débora S. Cejas, mamá de Martina.
El Hospital El Carmen ha brindado asistencia y apoyo incondicional a la familia, permitiéndoles permanecer en el recinto hospitalario, brindándoles alimentación y asistencia psicológica. Sin embargo, la angustia y el agotamiento físico y emocional aumentan con cada día que pasa sin soluciones.
«Es frustrante ver cómo quienes deberían actuar se pasan la responsabilidad de un lado a otro mientras nuestra hija sigue esperando. Exigimos respuestas de quienes tienen el deber de garantizar los derechos y la salud de Martina», expresó Débora.
Asimismo, «agradecemos al cuerpo de asistencia social y a los psicólogos por su acompañamiento constante. Gracias a nuestra familia, amigos, conocidos y a todas aquellas personas que, de manera desinteresada, nos han tendido una mano en este momento», destacó.
Para finalizar, la familia Cárdenas Cejas hace un llamado urgente a las autoridades para que intervengan en este caso y faciliten el traslado de la niña lo antes posible. La vida de Martina y el bienestar de su familia dependen de ello.
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